China enfrenta escasez de maíz y se refugia en importaciones de EE. UU.

 Por Oriana Rivas – Panampost



El régimen de Xi Jinping se ha asegurado de cubrir varios frentes para consolidar a China como «un país socialista moderno». Tecnología, armas y poder geopolítico han sido indispensables en el plan trazado por Pekín. Pero quizás no todo está cubierto, porque China enfrenta una importante escasez de maíz.


La nación asiática requiere importar enormes cantidades de granos necesarios para alimentar a los cerdos, la carne más consumida por la población. Esto ha llevado al país a comprar los granos nada más y nada menos que a Estados Unidos.


Parece que China no es tan independiente como su gobierno quiere hacer ver. En enero de este año EE. UU. anunció la venta diaria más grande registrada de maíz, calculada en 2108 millones de toneladas para entrega a China en la campaña comercial 2020/21, según cifras del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, en inglés).


La cuantiosa venta ya venía precedida por otro lote de 3,74 millones de toneladas de suministros estadounidenses. Los compradores chinos también hicieron acuerdos por 132.000 toneladas adicionales de soja para su entrega en el año comercial 2021/22.


Para resumir las cuentas, la venta total llegaría al 17,7 millones de toneladas para este año comercial con posibilidad de aumentar, superando las estimaciones del organismo.


¿Por qué está pasando?

Por dos razones: las inundaciones del año pasado y el alto porcentaje de suelos contaminados químicamente tras la fabricación de productos químicos y fertilizantes.


Casi 100.000 personas fueron evacuadas en la provincia de Sichuan en agosto pasado por las peores inundaciones en cinco décadas. Para esa época el país activó el nivel cuatro de emergencia ante la llegada de un tifón. Como consecuencia, quedaron afectadas 27 provincias, 55 millones de personas y se destruyeron 5,28 hectáreas de tierras agrícolas.


Por otro lado, los suelos de China no son buenos para cultivar. Ya lo advertía en el año 2014 el Ministerio de Protección Ambiental y el Ministerio de Tierras y Recursos de China. Ese año una quinta parte de las tierras agrícolas del país estaba contaminada en diversos grados por desechos químicos,


Tampoco hay demasiadas soluciones porque son muchos contaminantes diferentes. Por ejemplo, la tierra en la ciudad de Wuhan está contaminada por 14 sustancias diferentes. Ambas problemáticas no han podido ser solucionadas por el régimen, en lo que podría ser su talón de Aquiles.


La extraña «Campaña del plato limpio»

A pesar de esta realidad, el Partido Comunista de China (PCCh) ha optado por otra estrategia para disminuir el consumo sin referirse a una presunta escasez alimentaria. En agosto de 2020 lanzó la «Campaña del plato limpio» por un supuesto desperdicio de alimentos.


La televisión estatal criticó programas con personas comiendo grandes cantidades de comida. Siguiendo la línea, la Asociación de la Industria de Catering de Wuhan instó a los restaurantes de la ciudad a limitar la cantidad de platos que se sirven a los comensales.


El portal del gobierno Global Times rechazó que el país se encaminara a la escasez y restó importancia a la «exageración de los medios». Sin embargo, cinco meses después el PCCh tuvo que salir a afirmar que podía atender las necesidades alimentarias de la población a pesar de la «presión».


Una nota publicada en días recientes por el mismo portal estatal demuestra que en efecto las reservas de China han bajado. Xi Jinping también se pronunció al respecto:


«Junto con el impacto del COVID-19, los precios de los cultivos están aumentando y los precios del maíz están aumentando, más que muchos otros cultivos debido a la mayor brecha en la oferta y la demanda de maíz nacional»


Otro dato salió a la luz en el texto. Estados Unidos desplazó a Ucrania como el mayor proveedor de maíz de China. Las ventas representarán el 70 % de las importaciones de maíz totales de este año, añade.


El escenario no está claro, ni la manera cómo Xi Jinping planea solucionar a largo plazo la escasez de maíz. A pesar del poderío que pretende alcanzar, China sigue dependiendo de su principal rival para abastecerse de algunos alimentos básicos.