Sangría de la izquierda que gobierna España y sus promesas incumplidas

 El PSOE y Unidas Podemos ven mermado el apoyo de la sociedad civil.



 La caída de los partidos del Gobierno en la intención de voto tiene una razón por la derecha, por su diálogo con el independentismo y la concesión de los indultos.

Desahucios por toda España


Una promesa incumplida como tantas otras.


Y los indultos a independentistas catalanes...

Ayuso deja claro que "no hay rectificación" y que los indultos son "una humillación" al Rey y a todos los españoles
"No hay rectificación. Lo que está sucediendo es una humillación y una vergüenza que tiene como responsable a un presidente de Gobierno que manosea las instituciones", así de rotunda se ha mostrado este martes la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, al ser preguntada por sus palabras sobre el Rey antes de la manifestación de Colón.

La dirigente madrileña compareció ante los medios el pasado domingo y dijo que "quería reivindicar el papel del Rey ¿Qué va a hacer el Rey de España a partir de ahora? ¿Va a firmar estos indultos? ¿Le van a hacer cómplice de esto?", se preguntó en la puerta de Génova.

Desde la dirección del PP, Pablo Casado se refirió el lunes por la mañana a estas palabras enmendando a Ayuso. Tras ello, la presidenta de la CAM compareció por la tarde y aclaró que el rey Felipe VI no es "cómplice de nada" sino que la culpa de que tenga que firmar los indultos a los presos independentistas la tiene el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.


El mundo/la derecha diario/libertad digital/redacción

Mínimo Vital y móvil (incumplido) en España por la izquierda

Este martes se cumple un año desde que el Gobierno abrió el plazo para solicitar el Ingreso Mínimo Vital sin que miles de ciudadanos hayan recibido ni un solo euro desde entonces. En plena pandemia, PSOE y Podemos se encargaron de vender la prestación a bombo y platillo, repitiendo por activa y por pasiva que su principal objetivo era "no dejar a nadie atrás" en esta crisis.

12 meses después, la realidad es bien distinta. El mismo día de su aprobación, el Gobierno aseguró que el IMV llegaría a 850.000 hogares. Sin embargo, según las últimas cifras oficiales publicadas por el Ministerio de Inclusión y Seguridad Social, el pasado 17 de mayo apenas se habían aprobado 260.000 solicitudes, es decir, el 30% de lo inicialmente previsto.

Entre la frialdad de estas cifras se cuelan personas con nombre y apellidos. Historias terribles de hombres y mujeres que se sienten engañados y que día tras día luchan para llevar un plato caliente a su casa. Raquel, separada y con una niña que por aquel entonces apenas tenía 3 años, echó la solicitud el primer día. Había estado cobrando el paro de su último trabajo, pero una vez agotado, encontrar un nuevo empleo que, además, se adaptase a sus circunstancias familiares se antojaba imposible en plena pandemia.

"Yo en mi vida había solicitado ningún tipo de ayuda, pero por la situación que tenía con la niña y con el padre tuve que pedirla", explica emocionada a Libertad Digital. Como tantas otras personas, Raquel confió en la palabra del Gobierno. Sin embargo, pronto empezó a desilusionarse: "Cada poco revisaba la solicitud. Primero me ponía en estudio, después que si pendiente de enviar documentos, luego otra vez en estudio o pendiente de revisar y ahora me han vuelto a pedir documentos. Es alucinante".


Sánchez llega y es abucheado en Ceuta

Invasión de inmigrantes ilegales a la ciudad española de Ceuta: Sánchez llega y es abucheado por los locales

Luego de confabularse con el Frente Polisario, el gobierno marroquí le abrió la puerta a más de 8.000 migrantes para que crucen a la ciudad portuaria de Ceuta, lo cual obligó a Sánchez a viajar a la ciudad.

En las últimas 48 horas, la ciudad portuaria de Ceuta, ubicada en el norte de África pero parte del territorio nacional español, está viviendo una verdadera invasión de inmigrantes ilegales, que cruzan la frontera con Marruecos e ingresan al país.

Esta práctica la realizan miles de árabes y africanos hace ya casi una década, ya que una vez que cruzan la frontera, reciben el estatus de "refugiado" y pueden tomarse un barco para acceder legalmente al territorio continental de España.
De todos modos, como el gobierno español no quiere ensuciar sus manos, desde la asunción de Pedro Sánchez que ha habido un acuerdo informal con el gobierno de Marruecos para que ellos frenen a los migrantes que salen de su territorio.
Sin embargo, en los últimos días Sánchez ha estado confabulando con los miembros del grupo terrorista saharaui Frente Polisario, que actualmente se encuentra en guerra contra Marruecos por el territorio del Sáhara Occidental. La situación llegó a un extremo cuando trascendió la noticia que el gobierno español le había dado asilo a Brahim Gali, líder del Frente, bajo la excusa de que necesitaba ayuda sanitaria porque estaba contagiado de COVID.
Esto enfureció a las autoridades marroquíes, quienes abrieron las puertas de su frontera, y tan sólo en el día de ayer hubo más de 6.000 migrantes que cruzaron la frontera hacia Ceuta. Dado que esta ciudad tiene una población de 80.000 personas, este incremento del 7,5% de su población en un sólo día encendió todas las alarmas en España.

Estos migrantes además no son marroquíes, si no que vienen desde otros países como Libia o Algeria, donde tienen una concepción del Islam más radical y su integración con las leyes y las costumbres españolas se hace imposible.

Sánchez deja entrar a un líder comunista independentista saharaui buscado por la Justicia

La Audiencia Nacional de España desmintió el pasado miércoles 5 de mayo haber citado en la justicia al líder del grupo terrorista Frente Polisario y presidente de la no-reconocida República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Brahim Gali.
Gali actualmente se encuentra hospitalizado en España y tiene una denuncia por tortura. Sin embargo, fuentes judiciales implicadas directamente en el caso habían revelado que no solo estaba denunciado si no que había sido citado a declarar, algo que hubiera marcado un fuerte precedente en la situación entre los saharauies y los marroquíes, pero que fue posteriormente probado falso.
"Solo se ha pedido a la policía que lo localice y averigüe si sigue en España", afirmó un portavoz del tribunal de la justicia.
Luego del revuelo, el gobierno de Pedro Sánchez debió reconocer haber acogido de forma oficial al líder saharaui de 73 años por "razones humanitarias" en Logroño a fines de abril, tras haber empeorado críticamente los síntomas de su contagio de COVID-19. 
Sin embargo, no fue revelado si fue acogido de forma oficial o tuvo que hacerlo bajo una identidad falsa, ya que su entrada al país no fue documentada. Toda la situación deja muy mal parado a Sánchez, quien asegura su neutralidad en el conflicto en el Sáhara Occidental pero por atrás de escena confabula con líderes terroristas.
Toda la información alrededor de Gali es contradictoria. En España, hay rumores que en realidad no tuvo COVID si no que tiene cáncer. El propio Frente Polisario salió a desmentir esta información pero al mismo tiempo dice datos falsos como que tiene 71 años en vez de 73 y que todavía se encuentra en África.

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