Venta oficialmente el local de Falabella

 La fachada del local del Falabella estaba igual desde el pasado 27 de marzo, cuando la empresa chilena cerró definitivamente. Pero esta semana hubo un cambio significativo: dos carteles de una inmobiliaria que confirmaban la puesta en venta del espacio comercial.



Se trata del fin de una etapa de especulaciones que duró casi seis meses. El lugar había sido desocupado y luego no hubo más novedades oficiales. Se habló de distintos precios, de operaciones internacionales y hasta de que la firma Falabella, dueña del local, especulaba quedándose con el mismo para poder volver en algún momento.


A pesar del interés de operadores inmobiliarios locales, que soñaban con ser parte de una operación millonaria que seguramente será récord en la provincia, la empresa que se hizo cargo de la venta tiene sede en Buenos Aires. La comisión de la venta del inmueble, entonces, no quedará en San Juan.


Y no se trata de un valor menor, porque el local salió a la venta por el monto de U$D 5.500.000. Al cambio del dólar solidario (169.95), son $934.725.000. Esto significa que para comprar el local de Falabella hace falta lo mismo que cuesta construir alrededor de 200 casas del IVP, según una de las últimas licitaciones que realizó la provincia.


La inmobiliaria Coliers, a cargo de la transacción, dejó abierta también la posibilidad de alquilar el espacio. Pero en este caso la página de internet no ofrece un valor, sino consigna que es “a consultar”. El ofrecimiento es por el local total, de cuatro plantas y más de 4.000 metros cuadrados cubiertos.


Encontrar un valor de referencia sobre cuánto podría costar el alquiler es difícil, ya que se trata de un espacio único en San Juan no solo por su superficie, sino también por el equipamiento. Coliers tiene solo un local más en la provincia que ofrece para alquilar y es el que ocupaba el Banco Santander Río en Calle Ignacio de la Roza, que cuenta con 560 metros cuadrados y por el que pide U$D 6.000 mensuales. El espacio que ocupaba Fallabela es mucho mayor, más equipado y tiene salida a las dos peatonales, Rivadavia y Tucumán, por lo que sería más caro.


Las entrañas de un gigante único

El local ubicado en peatonal Tucuman 163 Sur es el más grande del microcentro sanjuanino. Ocupado por Falabella desde 1989, pertenece todavía a la firma chilena y en su interior la infraestructura es un diferencial.


Cuando llegó la tienda a San Juan, compró el espacio por U$D 70.000. Hoy su valor se multiplicó hasta llegar a los U$D 5.5 millones debido a los cambios que sufrió en el interior. Según la página de la inmobiliaria, hoy cuenta hasta con una estación transformadora de media tensión propia, grupo electrógeno, ascensor, escaleras mecánicas y todos los servicios de última en sus cuatro plantas.




Si bien los sanjuaninos a la hora de comprar recorrían solo tres plantas, el subsuelo, la planta baja y el primer piso, existe una cuarta que funciona como depósito. A esto se suman sus casi 25 metros de frente, lo que se traduce en una de las vidrieras más grandes de la provincia.  


Quién podría ocuparlo

En medio de la fuerte retracción que sufre el comercio local, es difícil imaginar que sea un inversor sanjuanino el que haga frente. Los últimos aterrizajes a mega locales en el centro sanjuanino han sido de empresas argentinas, pero no de la provincia.


Ese fue el caso del espacio que ocupaba Ribeiro, en Tucumán y Libertador. Una vez que salió la casa de electrodomésticos, ocupó su lugar una cadena nacional de capitales mendocinos como es Tiendas Castellanas. El cambio de Famularo fue diferente, ya que los nuevos ocupantes, Tiendas Balbi, habían comprado la empresa en todo el país y todos los locales hicieron el mismo traspaso. Incluso conservaron el personal que ya estaba.


Pero ninguno de los dos salió a la venta con un precio tan alto ni de forma pública. El caso más similar y más cercano es el de la tienda Falabella que estaba en el shopping de Mendoza, que recién consiguió nuevos ocupantes el pasado julio.


Desocupada casi en simultáneo que el sanjuanino,  el local de Mendoza terminó ocupado por dos empresas distintas, para lo que tuvo que ser subdividido. Cuando se anunció la salida del país de la empresa chilena el titular del shopping había dicho que esperaban una inversión de una tienda similar. Se barajó que llegara la empresa Paris, del grupo Cencosud. Esto no se cumplió y finalmente compraron el espacio Vaypol, un negocio de ventas deportivas, y Gran Bazar. 


Con la salida al mercado tan reciente, es de esperar que corazón de la manzana céntrica tenga todavía un tiempo más desocupado, con las persianas bajas que se han convertido en una imagen ya habitual para los que transitan la zona.


DIARIO HUARPE