Argelia le cortará el suministro de gas al gobierno de Pedro Sánchez

 El gobierno argelino cortará el 31 de octubre el suministro de gas por la red de Magreb y España entraría en un profundo déficit energético en los primeros días del invierno europeo.


La “transición verde” que está impulsando hace ya algunos años el socialista Pedro Sánchez empieza a dar sus resultados, negativos por supuesto. Los altos impuestos a la producción de energías convencionales y el poco desarrollo de las energías renovables hizo que España dependa casi exclusivamente del gas importado para abastecer su mercado eléctrico.

Este gas proviene de dos lugares principalmente: Rusia y Argelia. En los últimos meses, ambos le han cerrado el grifo a España.

Vladimir Putin, acosado por la Unión Europea tras encarcelar a su principal opositor Alexei Navalny, ha estado incumpliendo el abastecimiento de gas pactado con los países europeos, en una suerte de guerra económica donde Rusia tiene todo el poder, ya que la gran mayoría de países europeos están dependiendo en el gas ruso para sobrevivir su transición verde (a excepción de Francia que decidió usar energía nuclear propia).

España, por su parte, estaba dependiendo enormemente del gas natural que le llegaba desde Argelia por el gasoducto de Magreb-Europa, que recorre territorio marroquí y llega a Tarifa, en las costas de Cádiz, con una capacidad de 11 bcm (mil millones de metros cúbicos) de gas.

Sin embargo, la desastrosa política exterior de Sánchez ha generado un nuevo conflicto entre argelinos y marroquíes, que le está generando un serio problema al mercado energético español.

A raíz de la ruptura de relaciones diplomáticas con Marruecos el pasado 24 de agosto, el ministro de Energía argelino, Mohamed Arkab, anunció que no renovaría los contratos de suministro del gas que pasa por dicha infraestructura, firmados con Naturgy y, en menor medida, con la portuguesa Galp, y que caducan el 31 de octubre.

El cierre de la llave de paso de Magreb por el conflicto político entre ambos países (con las fronteras aérea y terrestre cerradas) tendría tres víctimas: España, Portugal y, en mayor medida, la propia Marruecos.

Argelia dice que no quiere que su decisión sea vista como un acto hostil contra España y le ha prometido compensar el volumen que puede perder por esta decisión política con barcos de gas natural licuado (GNL). Sin embargo, el lead time de estos envíos es insuficiente para cubrir el enorme sistema energético de España y el país podría sufrir periodos de fuertes cortes de luz.

Sánchez pone todas sus fichas en el nuevo gasoducto de Medgaz, con capacidad de 8 a 10 bcm, que viene directamente desde Argelia a Almería, sin pasar por Marruecos, tras una inversión realizada en los últimos años de 73 millones de euros.

Pero esto está lejos de solucionar el problema. La construcción de la red de Medgaz podría terminarse con mucho optimismo en los primeros meses del 2022, por lo que habría un periodo entre octubre y la inauguración de este gasoducto donde España entraría en un profundo déficit energético. Además, la capacidad de esta red es menor que la de Magreb, por lo que habría un brutal aumento del costo de la electricidad en el país europeo.

Ante el temor a quedarse sin suministro, el gobierno marroquí ha pedido al español que aborde un viejo proyecto: el de hacer reversible el tubo para poder recibir gas desde España. De esta manera, Marruecos pasaría de exportar gas a la Península a importarlo). Este contraflujo de gas, que en España abordaría el gestor del sistema gasístico, Enagás, es posible técnicamente y está articulado en la regulación, pero requeriría de una inversión masiva del gestor (España) que en estos momentos no podría afrontar.

Fuentes del sector descartan que el gobierno socialista español vaya a aceptar la petición y menos aún a pocas semanas de un invierno que se avecina muy complicado, además de que sería un paso en la dirección contraria a la transición verde que tan desesperadamente han impulsado desde hace 5 años.

La realidad es que si Sánchez no resuelve este conflicto en el norte de África, o no hace algo para mejorar la relación con Putin, los españoles pasarán un frío invierno, con tarifas de luz impagables, velas para iluminarse y leña para calentarse.


La Derecha Diario