Austria: Renuncia Sebastián Kurz por presión del Partido Verde

 El conservador austríaco Sebastián Kurz, quien llegó a lo más alto de la política de su país con tan solo 31 años y se convirtió en uno de los líderes de la derecha más importantes de Europa, renunció este sábado en medio de una investigación por corrupción contra su gobierno.



Una fiscalía vinculada a la oposición empezó esta semana a investigar al partido de Kurz, el ÖVP, por sospecha de haber usado fondos gubernamentales para pauta oficial a cambio de una cobertura mediática favorable, entre ellas, la difusión de encuestas truchas que lo ubicaban en primer lugar.


Esta malversación de recursos públicos habría ocurrido entre 2016 y 2018, cuando Kurz pasaba de ser Ministro de Relaciones Exteriores a Primer Ministro (Canciller) y líder del partido, en mayo de 2017.


Según la fiscalía, se publicaron artículos elogiosos y encuestas de opinión favorables a Kurz a cambio de la compra de espacios publicitarios por parte del Ministerio de Finanzas, en ese momento en manos de los conservadores.


Si bien el ÖVP tenía pensado cerrar filas y desestimar estas acusaciones, su aliado de gobierno, el izquierdista Partido Verde, presionó internamente esta última semana para que Kurz demitiera. Finalmente, amenazando con romper la coalición de gobierno e ir a elecciones en medio de este escándalo, el Canciller dimitió y le dejó su lugar al actual Minsitro de Relaciones Exteriores, Alexander Schallenberg, su mano derecha.


“Lo que necesitamos ahora son condiciones estables“, dijo Kurz a los periodistas en Viena. “Entonces, para resolver el estancamiento, quiero abrir paso para evitar el caos y garantizar la estabilidad“. El ahora ex Canciller volverá a sus tareas legislativas, y asegura que se quedará como líder del oficialismo en el Parlamento austríaco, un rol de suma importancia en la política del país.


El extraño gobierno austríaco

En mayo del 2017, Austria dio el giro a la derecha más grande de su historia democrática con la llegada al poder de Sebastián Kurz, quien había logrado formar una coalición entre el centroderechista ÖVP y el derechista FPÖ (de Heinz-Christian Strache). Este gobierno tenía como objetivo cambiar completamente la política en el país, bajando impuestos, cerrando las fronteras a los refugiados islámicos, achicando el Estado y fortaleciendo la cultura nacional.


Sin embargo, en 2019 un video de Strache y otros funcionarios del FPÖ salió a la luz donde se los veía pidiéndole apoyo económico a una mujer que decía estar vinculada con el gobierno de Vladimir Putin. Finalmente se demostró que esta mujer no tenía ningún vínculo con la política rusa y se cree que fue todo armado por Kurz para sacarse de encima a Strache, quien estaba subiendo en las encuestas y parecía que lo destronaría en las próximas elecciones.


El llamado “Escándalo Ibiza” resultó en la quiebra del gobierno de derecha, ya que Kurz se negó seguir gobernando con los del FPÖ y llamó a elecciones anticipadas.


Esas elecciones fueron un fracaso, y la izquierda creció considerablemente. Negándose a formar gobierno con el FPÖ, Kurz terminó aceptando una coalición con el Partido Verde, de extrema izquierda ecologista. Los verdes habían obtenido un magro 14% contra casi 40 puntos de Kurz, por lo que no tendrían mucho poder en el gobierno.


Pero con el pasar de los meses, los verdes usaron la Vicecancillería, el Ministerio de Justicia, el de Salud y el de Medio Ambiente para crecer considerablemente, y hoy son una fuerza importante de la política austríaca, con el poder incluso de vetar al Canciller.