Maduro refugia a agentes de Hezbolá en Margarita

 Piratas informáticos detectaron a miembros de Hezbolá relacionados con el tráfico de armas y drogas residenciados en Margarita con ayuda de Maduro


Nota de Gabriela Moreno/P. Post

 Miembros de la organización terrorista libanés respaldada por Irán, Hezbolá, residen en Venezuela tras ingresar como supuestos estudiantes de español de los “programas gubernamentales de estudios de idiomas”, aseguró el grupo de piratas informáticos Team HDP, organización que vulneró la base de datos de la Dirección de Inteligencia Militar del régimen de Nicolás Maduro.


El hackeo hecho en cooperación con exfuncionarios de inteligencia venezolanos descubrió que varios miembros de la familia Maklad, originarios de la aldea drusa de As-Suwayda, cerca de la frontera con Jordania, en el suroeste de Siria, están en Nueva Esparta, publicó a su vez Infobae. 


Uno de ellos, llamado Jalal Maklad, es descrito como “involucrado en el comercio de cocaína, el tráfico de minerales estratégicos y el financiamiento del terrorismo internacional”. Del mismo modo, el otro presunto agente de Hezbolá, Rabi Maklad, se indica en el informe que “es uno de los jefes del crimen organizado con vínculos comerciales en Colombia”.


Rabi Maklad también es señalado de relacionarse con la comercialización de estupefacientes, el tráfico de mujeres y menores, así como el lavado de dinero para financiar el terrorismo.


En el mismo ciberataque detectaron que otra persona de este clan llamado Majdi Maklad aparece vinculado el tráfico de cocaína, de armas y municiones junto a Hayyan al-Matthani, quien también funge como agente activo en la comunidad drusa y está fichado por delitos similares. Otro delito del que se le acusa es el comercio de armas y municiones con las Islas Vírgenes Británicas y las islas holandesas en el Caribe.


Una isla como reino

La Isla de Margarita es el epicentro de operaciones de la fracción chiita, según el informe divulgado. Allí se precisa que “la familia Maklad ha vivido allí durante cuatro generaciones, pero los lazos con Hezbolá se forjaron no hace mucho”, indica el medio argentino.


Incluso se señala que “son los únicos dueños del aeropuerto local de Santiago Mariño y tienen vínculos directos con el ministro de Petróleo, Tarek El Aissami”. Con ese nexo “están muy protegidos y no se bajan de la isla. Es su reino, y tienen inmunidad”.


Todo esto trasciende a un año de que el Comando del Hemisferio Sur de Estados Unidos denunciara “el alarmante y preocupante” arribo de personal militar de élite de las Fuerzas Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, el cual Teherán usa para respaldar a aliados extranjeros y grupos subsidiarios.


Y también coincide con la declaración de que “especialmente Venezuela es una de las prioridades de la diplomacia económica de Irán”, según el presidente Ebrahim Raisi y el reciente aterrizaje de un avión de carga de Teherán propiedad de Qeshm Fars Air, una empresa sobre la que pesan restricciones por facilitar el envío de armas a Siria.


Una clave

La información obtenida del hackeo tiende a confirmar  la alianza petrolera entre el régimen de Teherán y la dictadura de Nicolás Maduro que forjó el ministro de relaciones exteriores iraní, Hossein Amir-Abdollahian, quien anunció la firma de un acuerdo estratégico de 20 años.


En ese panorama, Hezbolá sería clave, considerando que un reciente informe del think tank Atlantic Council sostiene que esta orgnaización “ha ayudado a convertir a Venezuela en un centro de convergencia del crimen organizado transnacional y el terrorismo internacional”. Esto, a su vez, “ha facilitado la cooperación de Irán con el régimen de Maduro”. Tiene sentido cuando ambos sistemas son antiamericanos y buscan reducir el poder de Estados Unidos en sus respectivas regiones y, si es posible, en el mundo.


Además, Irán no oculta su interés en mantener sus lazos “diplomáticos” como lo está haciendo con Bashar Al Assad en Siria desde hace años


Panaman Post

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